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Migración

De WordPress a Shopify: qué cambiamos en una tienda con cientos de productos

D'Cocina vendía bien con su web de WordPress. La rehicimos entera igual, porque una tienda que vende no es lo mismo que una tienda que vende todo lo que podría.

Migración de una tienda online de WordPress a Shopify
Resumen corto

D'Cocina vende equipamiento de cocina premium en Perú. Su web, hecha en WordPress hacía años, funcionaba y vendía. Aun así la rehicimos entera en Shopify, porque una tienda que vende no es lo mismo que una tienda que vende todo lo que podría.

Los tres cambios que más pesaron: un menú y un buscador pensados para un catálogo grande, una página de inicio que guía en lugar de exhibir, y una ficha de producto que resuelve la compra sin obligar al cliente a desplazarse. Al final está el video con las dos versiones en pantalla.

Por qué una tienda que ya vende necesita rehacerse

Este es el caso que más cuesta explicar y el que más valor tiene: la tienda no estaba rota. Tenía tráfico, tenía ventas, tenía años de catálogo cargado.

El problema de una web que funciona es que nadie la mira con cuidado. Se acumulan secciones, se añaden banners, se instalan complementos, y lo que queda es una suma de decisiones tomadas en momentos distintos sin nadie que revise el conjunto.

Además, una instalación de WordPress de varios años pide mantenimiento constante, arrastra fallos estructurales y genera dependencia de quien la administra. Cambiar a Shopify no fue una decisión técnica: fue dejar de pelearse con la plataforma para poder dedicarle el tiempo a lo que mueve la aguja, que es cómo se ve y cómo se compra.

Qué estaba fallando en la versión anterior

Un banner principal que no llevaba a ningún lado

El banner que ocupaba la primera pantalla decía “Outlet”. Nada más. Sin un destino, sin un siguiente paso.

Ese espacio es el más caro de toda la tienda: es lo que la persona ve antes de decidir si se queda. Dedicarlo a una imagen que no mueve a nadie a ningún lado es ocuparlo sin pagar renta.

Una barra superior con tanta información que no se leía

El top bar acumulaba condiciones de pago, promociones y avisos. Cuando se pone todo, no se lee nada: el ojo pasa de largo y el mensaje que sí importaba se pierde con el resto.

Productos que no se entendían hasta pasar el cursor por encima

La sección de destacados del mes mostraba los productos de manera que había que poner el cursor sobre cada uno para saber qué era. En una computadora ya es incómodo; desde un celular, donde no hay cursor, directamente no funciona.

Una ficha de producto que terminaba demasiado pronto

Al abrir un producto desde el celular se veía la foto, el nombre, el precio y las categorías a las que pertenecía. Bajando un poco: botón de comprar, descripción, información adicional. Y se acababa.

No había fecha de entrega, no había costo de envío, no había garantía, no había señal de disponibilidad. Todas esas son dudas que el cliente tiene antes de poner la tarjeta, y que si la tienda no contesta, termina contestando alguien por chat.

Qué pusimos en la tienda nueva

Un menú y un buscador pensados para un catálogo grande

Cuando una marca tiene cientos de productos y decenas de marcas, el menú deja de ser decoración y pasa a ser la herramienta principal de navegación. El nuevo es minimalista, ordenado y permite llegar a cualquier categoría sin pensar.

El buscador merece el mismo cuidado. Si alguien escribe mal el nombre de una marca y no le aparece nada, esa visita ya se perdió. En un catálogo grande el buscador es parte del diseño, no un detalle técnico que se resuelve al final.

Una página de inicio que guía en lugar de exhibir

Con un catálogo así de amplio la página de inicio cambia de función. No es un escaparate: es la persona que se te acerca cuando entras a una tienda física y te pregunta qué estás buscando.

En la práctica eso significa que cada sección tiene que llevar a algún lado:

  • Un banner principal con oferta concreta y un botón que lleva a esos productos.
  • Las categorías con imagen, inmediatamente después del banner.
  • El umbral de envío gratis visible.
  • Los banners de marca con un botón para explorar esa colección, en vez de una imagen bonita que no hace nada.
  • Una imagen de ambiente con puntos sobre los productos: haces clic en el cuchillo y llegas a ese cuchillo.
  • Todas las marcas en una sola rejilla, para quien ya sabe qué marca quiere.
  • Blog, preguntas frecuentes y testimonios de clientes.

La prueba a la que lo sometemos: al bajar por la página de inicio, cada bloque tiene que invitarte a hacer algo. Si hay banners sin llamada a la acción, son oportunidades de venta desperdiciadas.

Una ficha de producto que resuelve la compra de un vistazo

Sin desplazarse, el cliente ve el nombre, el precio, el precio anterior tachado con el porcentaje y el ahorro en soles, y el valor exacto de la cuota si paga en seis cuotas sin intereses. No “hasta 6 cuotas”: cuánto le toca pagar cada mes.

Debajo, y todavía antes de bajar: el código del producto, el envío a todo el país, la marca, la señal de cuántas unidades quedan, y tres botones —añadir al carrito, comprar ahora y crear una lista, porque mucha gente arma su lista antes de decidir—.

Y después, las tres cosas que más dudas resuelven:

  1. La fecha estimada de entrega, con días concretos. No “3 a 5 días hábiles”: del 6 al 7 de octubre en Lima Metropolitana. Se recalcula solo conforme pasan los días.
  2. El umbral de envío gratis, dicho en la propia ficha.
  3. La garantía en una línea. Si el producto llega dañado, hay siete días para cambiarlo.

Al bajar por la descripción, el botón de añadir al carrito reaparece fijo en la parte inferior y la foto del producto sigue a la vista. Si el cliente tiene que volver a subir para comprar, ya lo perdiste.

Todo medido en el celular

La mayoría de las sesiones de un ecommerce en la región llegan desde el teléfono: en los proyectos que vemos, entre el 70 % y el 80 %. Eso cambia el orden de las prioridades. Una tienda no se diseña en computadora y después “se adapta”: se decide en el celular y después se aprovecha el espacio extra de la pantalla grande.

Las tres cosas que revisar en tu tienda hoy

1. El menú de navegación y el buscador

Minimalista, simple y claro. Y que el buscador encuentre el producto aunque lo escriban mal.

2. La página de inicio

Es el vendedor que se te acerca y te pregunta qué buscas. Cada sección tiene que llevar a algún lado.

3. La ficha de producto

Pensada para el celular. Que resuelva todas las dudas y muestre los beneficios de forma clara y precisa.

Si quieres el recorrido equivalente en una tienda pequeña, está en el antes y el después de una tienda online, y la ficha de producto desglosada entera en cómo optimizar una tienda online.


El antes y el después, en video

Trece minutos con las dos versiones abiertas, una al lado de la otra.

También puedes verlo en YouTube y suscribirte al canal, donde subimos este tipo de análisis.

Preguntas frecuentes

¿Vale la pena migrar de WordPress a Shopify?

Depende de dónde se te va el tiempo. Si tu equipo vive pendiente de actualizaciones, complementos que se rompen y un desarrollador que tiene que entrar para cualquier cambio, ese tiempo no se está usando en vender. Shopify quita ese peso. Si tu web actual no te genera esa fricción, la migración por sí sola no es el cambio: lo que convierte es la experiencia de compra.

¿Se pierden los productos y el contenido al migrar?

No. Se descarga el catálogo completo —productos, fichas, imágenes, categorías— y se instala en la tienda nueva. Es trabajo de preparación, no de reescribir todo desde cero.

¿Cuánto del espacio visible debe ocupar el banner principal?

El que haga falta, siempre que lleve a algún lado. El problema no es el tamaño, es que no tenga destino.

¿Qué poner en la página de inicio cuando hay cientos de productos?

Categorías con imagen, los más vendidos, el umbral de envío gratis, las marcas y prueba social. El objetivo no es enseñar todo el catálogo: es llevar a la persona al producto por el que entró.

¿Cómo sé si mi ficha de producto está incompleta?

Ábrela en el celular y cuenta cuántas de estas preguntas contesta sin que tengas que bajar: cuánto cuesta, en cuántas cuotas, cuándo llega, cuánto cuesta el envío, qué pasa si llega dañado, y cuántas unidades quedan. Las que falten son las que tu cliente te va a preguntar por chat.

Quién escribe esto

Franco Saldaña, fundador de Ecom Project

Hemos construido más de 200 tiendas online para marcas en Perú, Colombia, México, Chile, Estados Unidos, Panamá y España. Puedes ver algunas en nuestros proyectos. Si quieres que mi equipo y yo revisemos la tuya y te digamos qué cambiaríamos y por qué, déjanos tus datos y te contactamos.

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